martes, 2 de octubre de 2018

Digoxina, muchos errores por prevenir


En el año 2014 el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, dentro de su línea de trabajo sobre Seguridad del Paciente, publicó los resultados del Proyecto MARC

Este proyecto, siguiendo la metodología RAND/UCLA (mejor evidencia disponible combinada con juicio de expertos), elaboró el siguiente listado de medicamentos de alto riesgo para pacientes crónicos


Como habrá podido observar el lector, estos grupos terapéuticos y listado de medicamentos específicos van a ser (y ya lo son) grandes amigos de este blog. Y entre ellos... nuestra amiga la Digoxina.

Podríamos hablar largo y tendido de los errores de prescripción que podemos encontrarnos con la digoxina, pero directamente recomiendo la lectura completa del boletín de Diciembre de 2017 del ISMP-España, monográfico sobre digoxina.




Entre las recomendaciones para implantar prácticas seguras en la prescripción y en el seguimiento del tratamiento:
  • La dosis inicial de mantenimiento de digoxina no debe exceder de 0,125 mg, especialmente en pacientes con insuficiencia cardiaca en ritmo sinusal o en pacientes con insuficiencia renal. 
  • Antes de iniciar el tratamiento, se debe realizar una valoración inicial de los antecedentes del paciente, de la función renal y tiroidea, y de los niveles de potasio. 
  • Controlar los medicamentos que pueden interaccionar con digoxina, por modificar sus concentraciones (p.ej. verapamilo, amiodarona) o por causar hipopotasemia aumentando la sensibilidad cardiaca (p.ej. algunos diuréticos). 
  • Prescribir la dosis de digoxina en miligramos, nunca en ampollas o en comprimidos. 
  • Introducir en el programa de prescripción electrónica pautas predefinidas de digitalización bien diseñadas que consideren la función renal del paciente e incluyan número de dosis o fecha de finalización de las dosis de carga. 
  • Incorporar sistemas de soporte a la prescripción y al seguimiento en los programas de prescripción electrónica que alerten de dosis de digoxina que superen los límites máximos, interacciones relevantes, etc. 
  • Asegurar que los sistemas de soporte estén interconectados con los datos de laboratorio, para que consideren la función renal, potasio y concentraciones de digoxina, y puedan alertar automáticamente de valores anormales que precisen realizar ajustes en la dosis y detectar pacientes con riesgo de sufrir efectos adversos. 
  • Realizar un adecuado seguimiento del tratamiento, determinando la función renal, los niveles de potasio y las concentraciones séricas de digoxina hasta ajustar la dosis y, posteriormente, al menos una vez al año.


¿favorece que se cumplan todas estas recomendaciones el sistema de prescripción electrónica con el que trabajas?



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